El problema: dar una cifra de indemnización incorrecta genera más conflicto del que resuelve
Es una de las preguntas que más veces reciben los departamentos de RRHH: "¿cuánto me corresponde si me despiden?". La pregunta parece sencilla, pero la respuesta no lo es. El cálculo depende del tipo de despido (procedente, improcedente, objetivo, colectivo), de la antigüedad real del trabajador, de si hubo cambios de categoría o de jornada, de los topes legales aplicables y de los convenios colectivos que puedan mejorar el mínimo legal.
Cuando un responsable de RRHH improvisa una cifra "a ojo" para tranquilizar a un empleado, el riesgo es doble: si la cifra es más alta de lo que realmente corresponde, genera expectativas que luego hay que desmontar, con el desgaste y la desconfianza que eso implica. Y si es más baja, el empleado puede sentir que se le está intentando perjudicar, lo que empuja directamente hacia una reclamación o una consulta a un graduado social. En ambos casos, una cifra lanzada sin el cálculo correcto detrás complica una situación que ya es delicada de por sí.
El objetivo no es sustituir el criterio legal del asesor laboral, sino dar al equipo de RRHH una herramienta para preparar, en minutos, una explicación clara y bien fundamentada que el empleado pueda entender —y que luego se revise antes de comunicarla.
Cómo funciona la IA para explicar el cálculo de la indemnización
- 1. Se introducen los datos del caso. El responsable de RRHH indica el tipo de despido previsto (procedente, improcedente, objetivo por causas económicas/organizativas, colectivo), la fecha de alta y de baja del trabajador, su salario bruto y, si aplica, el convenio colectivo de referencia.
- 2. La IA aplica la fórmula legal correspondiente. Según el tipo de despido, calcula los días de salario por año trabajado (por ejemplo, 33 días/año con el tope de 24 mensualidades en el improcedente tras la reforma de 2012, o 20 días/año con tope de 12 mensualidades en el objetivo), prorrateando los periodos inferiores al año.
- 3. Genera una explicación en lenguaje sencillo. En lugar de solo dar una cifra, la IA redacta el razonamiento paso a paso —años de antigüedad, salario regulador usado, fórmula aplicada— para que el empleado entienda de dónde sale el número, no solo cuál es.
- 4. Señala los supuestos y las dudas abiertas. Si hay elementos que afectan al cálculo y no están claros (por ejemplo, si hubo una reducción de jornada reciente, o si el convenio mejora el mínimo legal), la IA los marca explícitamente en lugar de ignorarlos.
- 5. Un responsable de RRHH revisa y aprueba el borrador. Antes de comunicarse al empleado, la persona responsable valida los datos de partida, confirma la fórmula aplicada y, en casos dudosos, lo contrasta con la asesoría laboral.